A todos los chicos que nunca llegué a conocer

el

El otro día volvía a casa de hacer deporte y me “enamoré” de un chico, pero quien dice “enamorase” a primera vista sin ni siquiera hablar quiere decir atracción, sin colonias ni ángeles que bajen del cielo.

Fue entonces cuando me puse a pensar en todas las veces que me había “enamorado” a primera vista de alguien que jamás llegué a conocer.

En el metro, en la universidad, en la oficina, en el pueblo, por la calle, en Instagram, en el gimnasio, tomando algo en un bar o en la oscura noche de las discotecas.

A veces le observas, sonríes y desapareces de la vida del otro como un mero acontecimiento del día: “Bua tía, hoy me he enamorado 7 veces”.

Seamos sinceros, nadie tiene los cojones de cada vez que se “enamora” lanzarse a lo desconocido.

A veces da hasta miedo porque las películas no muestran la realidad: que hay gente que saldría “corriendo”, que las manchas de café no unen y que coincidir más de una vez es casi imposible.

En ocasiones, en ese mismo vagón, le buscas a la misma hora y si tienes suerte (mucha suerte) te vuelves a encontrar a esa persona.

Te la quedas mirando, en qué portal entrará, dónde se bajará, a dónde irá… y te montas una historia en tu cabeza que solo termina con un “próxima estación” y su olor esfumándose entre el sudor del resto.

Llegas a casa, te olvidas de ello, no recuerdas ya ni su cara al día siguiente y de nuevo volver a empezar a contar quién te atraerá en alguna esquina.

De todas esas veces que te hayas “enamorado” a  primera vista y a segunda de alguien puede que un 1% acabe con final de cuento: el acercarse, sentarse al lado y ofrecer mechero a ese cigarro desvalido para terminar hablando de tu vida y quedar para volverse a ver.

Pero el 99% de las veces se queda en un chico o una chica a la que no llegarás a conocer jamás.

Quizás se quede en tu diario o en algún lugar en el cerebro para recordarte que alguna vez te enamoraste a primera vista, que te hiciste notar sin éxito, con vergüenza o porque no era el momento.

El 99% de las veces no se cruzan las miradas y eso solo significa una cosa: que no todo el mundo va en la misma dirección.

A todos los chicos que nunca llegué a conocer…. gracias por al menos alegrarme la vista.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s